domingo, 19 de junio de 2011

por que si hay males que duren cien años y cuerpos que los resisten


Por que si hay males que no traen bienes,  lo se lo digo y lo reitero por que cuando conocí a la señorita yo ni uso de razón tenia, por que cuando me di cuenta de quien era únicamente podía caminar y balbucear unas cuantas letras, recuerdo que  siempre fue la misma, lo fue hasta el día en el que simplemente me envió a esta pocilga y nunca a tenido la simple delicadeza de visitarme,   ella siempre fue la misma, siempre con su misma tristeza, siempre con su desgarradora forma de ver un mundo que de a poco muere por dentro y que ni siquiera le permite hacer bien su trabajo, por que ellos mismos lo hacen de una forma presurosa y ordinaria, pero ella era perfecta en lo que hacia, hasta fue la mejor haciéndomelo a mi yo que era el único que la había amado, otra cosa que recuerdo fue cuando hable por primera vez sobre el amor, no recuerdo lo que le dije pero recuerdo lo que pensé cuando termine y ella me dijo estúpido, sino hubiera sonreído pensaría que me quiere muerto, pero el esbozo de sus labios cambio toda mi mentalidad su rostro seco y desabrido nunca me ha expresado nada pero la forma en que me mira me embarga el alma, todo lo que pienso es y será sobre su voz, y así será una muy buena vida; ella con sus pequeños labios y esos ojos de cervatillo, cabello bien corto y vibrante todo eso que es ella, quiero que haga parte de mi yo, quiero  que tome mi mano y me diga que me llevara con ella;  pensé mucho pero nunca paso y creo que nunca pasara por que con chicas como esa nadie puede ni siquiera ella misma puede, nunca supo por que mi sino no era el mismo de los demás mientras otros estaban muy tranquilos con sus padres, jugando con sus ratas gigantes que hacían un extraño ruido como un guaurf.. Creo que eran  feísimas ratas según mi opinión; pero de esto no quiero hablar no quiero hablar sino de mi amor por la dama de la oscuridad por la parca por la chica de todas las pesadillas la que han llamado de muchas formas, una de sus preferidas Caronte, me decía que le recordaba su padre y aun que esta fue la única vez que lo menciono me di cuenta que para ella significaba mucho o en algún momento significo lo suficiente como para hacer brotar de sus secos ojos un llamo de lagrima que nunca cayó, para los mas cercanos que aun sobrevivían a la muerte a ella misma, la señorita no señora, la señorita muerte; así era nombrada así era que la llamaban. Pues si mi destino estaba marcado para la vista de mucho como oscuro y discapacitado para el bien, pero esto a mi no me a afectaba, esa era mi vida y siempre y cuando tuviera un lugar donde dormir estaba bien, la acompañaba a sus grandes trabajos y me hacia algunas veces, amigo de las almas desamparadas, de esas que no tienen quien las llore, ni velorios preparados, la gracia de esas almas llegaba hasta las nubes, sabían lo que les sucedería en este ultimo recital y aun que no podían hacer nada para que la obra tuviera un mejor final, casi todos querían una segunda oportunidad, o creían que se la merecían, muchos decían ir a el cielo, pero pocos decían que en verdad iban a el infierno y que se merecían estar en el; ahora que recuerdo nunca vi nadie ir a el cielo nunca siempre era a el infierno pero como decir que era malo el infierno, un lugar donde pecar sin que nadie diga nada donde dos chicos que se aman pueden besarse en frente de todos y nadie les puede decir nada sin importar el echo de que sean dos chicos y no una chica y un chico como todos hacen ver que es en realidad, donde se es quien quieres ser y no quien te teco ser, por eso lamento estar en esta bazofia de hogar si es que así puede llamarse por mi corazón se lo regale a ella en parte de ofrenda de agradecimiento a toda la aventura que había podido vivir gracias a ella  y en parte para que siempre recordara quien había sido el numero 144.444 que ella envió a el cielo, que ella condeno al cielo por que esto no es mas que una condena , yo diré que estoy en esta pocilga como reconocimiento a mi trabajo, arduo trabajo, si estoy en el infeliz cielo, donde nadie piensa en disfrutar de su eterna vida, ella me trajo cuando me vio muy cansado cuando vio que las arrugas en mi rostro tenían mas historias que cualquiera otra y que en mi mente habían tantas cosas que ya no había ninguna segura, todo en mi ya no era natural aun que mi vitalidad siempre fue la misma nunca mi cuerpo lo fue, crecí y morí como un humano normal y natural , fui un niño ,fui joven ,fui adulto, fui anciano y luego fui tan viejo que ya no era nada, allí ella se dio cuenta que no le era útil, creo que nunca se compadeció o quizá si lo hizo, me gusta pensar que fue así que me vio viejo y que quiso curar de esta  gran explicita existencia donde todos son de mente abierta pero a todos les da miedo hacer cosas nuevas, me gusta pensar así por que así pensaba ella y solo así quiero ser yo. 

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